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24 de septiembre de 2012

¿Donde quieres vivir?

Complicado dirimir en nuestros dias, así como resolver dejarse arrastrar por la corriente de cambios continuos. Demasiado vertiginosa esta situación. No sería demasiado incongruente pensar en una premeditada orden del caos. "El demonio mezclará mentiras con verdades para confundirte", una cita de una, a priori, irrelevante película, pero que cada vez toma más fuerza a la vista de los acontecimientos que parece, están por llegar, a todos los niveles.


 

Revisando modelos de sociedades diversas a través de nuestra historia, pueden observarse algunos cambios significativos en cuanto a la forma de querer vivir en sociedad, pero básicamente, solo podría afirmarse el afán inquieto del hombre a través de diversas generaciones, virtud innata que repetidamente se convirtió en el más terrible de los defectos. El Sometimiento contra la Rebeldía, y con la Pasividad de fondo, tres actitudes humanas tan diferentes y tan distantes como peligrosamente cercanas.

 

Pensamiento, religión, imperialismo, desarrollo... todo confluye de tal modo a los largo de los siglos, que hace  presumir un síntoma de la necesidad interior del hombre por descubrise, por dejar su impronta, de saberse capaz o no, del no aceptar las leyes de la naturaleza.


Nombres que permanecen hoy a través de sus obras, incentiva una parte importante de nuestra vida, tener presente ciertos hechos siempre estimula un camino por hacer; caer en el error de emular de manera paranoica, solo  llevaría a situaciones infranqueables, dejaría a un lado la perspectiva personal.

 

Busqueda de valores, hacerse a sí mismo en un crecimiento sosegado. Hoy, solo podemos vislumbrar un futuro cada vez a más corto plazo, vivir día a día equivale al valor de un presente actual otrora infravalorado, cambios drásticos en nuestra sociedad han de manejarse con el positivismo que fluye el saber que cada momento es distinto y tenemos el poder de cambiarlo, de reflexionar sobre ello, de evitar lo que siempre hemos considerado inevitable.