Pues bien, esta maravillosa zona corre el riesgo de convertirse en lo que fué quince años atrás, un guetto de estiercol, y lo cierto es que se lo merece, atrás quedó el ser punto de destino de lo más IN de la capital, la mezcla de culturas, el ligoteo fácil, la pasarela Cibeles, el respirar aire de pueblo, la bohème....decía que bien merecido lo tiene por la ineptitud consistorial cuando se trata de no sólo conservarla, sino de promulgarla a todos los niveles,vecinos y comercios andan a la gresca buscando culpables de la palpable degradación, y es que el desenfreno lleva a esta situación como ya se vio en otras zonas de moda, Malasaña y Huertas llevan años intentando recuperarse, Chueca y la decadencia, a la que solo le queda su orgullo, eso si, respaldado por los políticos progres y "sus" presupuestos, pero que terminará dándole la espalda.
A este gobierno municipal hace tiempo se le ha ido de las manos el control, ya no solo por su enorme endeudamiento, sino por su falta de recursos e imaginación a la hora de hacer de Madrid la capital europea
que era cuando llegaron al sillón de La Plaza de la Villa, el cual se quedó pequeño a sus reales majestades demasiado rápido. Su incompetencia ha hecho ya demasiado mal a los ciudadanos, pero como siempre se irán de rositas y su legislatura quedara para la historia como "el alcalde que soterró la M30", la que "casi"consigue un Juegos Olimpicos... pero ¿a qué precio?, a ellos les dá igual, la cuestión es que esta ciudad siempre sobrevive a pesar de sus gobernantes.

La herencia que dejará Gallardón y los suyos, sólo la querrán quienes sigan su estela, un patrón improvisado al que posiblemente llegaron sin quererlo, pero al que muchos Guateques llevaron.